jueves, septiembre 11, 2014

Instrospección

Hoy volví a mis letras 
aquí en este lugar
y volví a ser yo con los mismos dolores
con las mismas angustias
con las mismas sorpresas
con las mismas sonrisas.
Con el mismo agrado.

Gracias palabras por estar grabadas en mi corazón.

Gracias YO!

PALABRAS

Y me conocerás primero los lamentos.
En una de esas te enteras que anhelo la luna
y le susurro cosas al viento.
No habrá un sólo hecho, serán palabras
a las que tu imaginación les pondrá color
y al producirlas serán tan bellas como el firmamento.
Mejoraré mucho en tu mente
sin ser mentira, serán como un cuento, 
un cuento del que se desconoce hacia dónde va,
seguramente a un final, como todo, digno de borrarse, 
sea como sea y sin crear en alguien descontento,

agradezco mis renovadas ganas de escribirlo.

martes, abril 15, 2014

El eclipse no acaba



Anoche te pusiste roja, luna.
Anoche me trajiste recuerdos
y hoy me trajiste noticias.
¿Sabrá él que aún le recuerdo?
¿Qué aún escondo mis lamentos detrás de la luna llena?
Las noticias de él, me hacen creerlo así,
que no alucino, que no lo invento.
Dios te bendiga allá donde te encuentras pensando en mí, como yo te pienso.


miércoles, noviembre 27, 2013

Errores de cálculo en la mirada

El error es mirar lo de ayer con ojos de hoy,

querer que las cosas vuelvan a ser igual
cuando tú ya no eres el mismo,
como si se pudieran reciclar los suspiros
o dar un mismo beso por segunda vez.
Los mudos no gritan, los sordos no ven la música,
con las cinco letras que se escribe tarde
no puedes escribir ahora,


el amor que fue, ese ya nunca vuelve.

lunes, abril 15, 2013

Vendríamos de la mano 
a media calle, solos,
y no diríamos nada.
Que lo diga la noche.
Que digan que te quiero las estrellas,
los rumores lejanos,
la distancia.
*Jaime Sabines


viernes, noviembre 02, 2012

Calmo la tormenta que se desató ayer, para hacer un breve reconocimiento a los muertos de mi vida, aquellos que tuvieron mucho y todo qué ver, aquellos que quisieron tener que ver con mi vida, es un pequeño homenaje a todos los que me dieron de sí, en vida, hermanos, en vida... 
Mis abuelas... ellas tan fuertes, tan generosas, tan determinantes y contundentes, una de ellas me hizo daño, quizá sin querer, sin saber que yo me enteraría, pero como desde niña la verdad me llegaba sin ser llamada, desde entonces de cualquier manera, abuela mía te perdoné, tuve la bendita capacidad de hacerlo, más adelante tú misma te reivindicarías al estar a mi lado a pesar de tu precaria salud, en una situación injusta y muy incómoda, tu apoyo lo llevo en mi corazón con alegría.
A mis dos abuelas, no diferenciaré la materna de la paterna, no tiene caso  y no porque no merezcan su mención especial, es que a las dos las amé igual...  la nostalgia me hincha el corazón cuando veo la mantequilla de maní con mermelada de zarzamora, los ponteduros, las fotografías, los membrillos, cuando me veo despeinada recién levantada, las alhajas, cuando recuerdo los gritos queriendo aquietar al nieterío.
Mis abuelos, a los que nunca conocí pero agradezco el hecho de que por ellos estamos aquí, mis padres, mis hermanos, mis tíos, mis primos y yo... viviendo y aprendiendo a vivir... siempre lo repetiré sin cansarme, ¡cómo me habría gustado conocerles!.
Mis tíos que ya se fueron José Luis y Pancho, los dos hermanos de mi madre, recuerdo la mirada de mi madre al ver a su hermano José Luis con el orgullo y el brillo en la mirada con la que sólo se mira a un padre, al padre sustituto que fuiste para ella... y mi tío Pancho todas las risas provenidas de tus benditas ocurrencias, toda esa algarabía tan de ti que nos llenaba a todos de alegrías familiares, nunca olvidaré cuando aventaste aquella sandía enorme que nos compraste y que te cansaste de cargar entre los montes de Tijuana y tuviste la ocurrencia de aventarsela a mi padre que iba más adelante para que no la cargaran ese tramo y se partió en mil pedazos pintando de rojo el cerro aquel.
Mi tía Vicky la esposa de mi tío José Luis y de la que aprendí mucho del desparpajo con el que te manejabas en la vida.
Mi prima Auxy que murió siendo una niña muy pequeña, ahogada en un canal y de la cual tengo fotos donde nos veíamos como dos primas tan felices, a su hermano Rafa que muchos años después partió a hacerte compañía.
Mis propios muertos el que partió un 19 de noviembre, el otro que se fue un 17 de marzo, y otro más un 24 de junio, todos dolorosos, todos apabullantes, todos desgarradores, todos en diferente connotación y contexto, esos muertos que no supero. 
Todos esos acontecimientos de la muerte que no se hablan, que se callan, no porque se quieran ocultar como si fueran un mal presagio, sino porque NO EXISTEN LAS PALABRAS.
También se me han muerto amigos Andrés, Anabel, Esmeralda, Luis Fredy
Mi corazón completito les ofrendo
y que luzca para cada uno la luz perpetua.





martes, octubre 30, 2012

Regresé

¡Hola! quien quiera que seas.
Hoy regresé sólo para compartirles e invitarles
que vayan y lean

El día en que morí


¡De nada!

miércoles, agosto 15, 2012

Hoy la tristeza se expresa así.



La soledad después del dolor...
La soledad después del amor...
La soledad después de la lucha...
La soledad después de la victoria...
La soledad siempre regresa.


Estuve tan lejos de ti y cómo no estarlo, 
si ni siquiera estuve en mí. 
¡Gracias por no complicarlo!


¡Así estoy!

viernes, agosto 10, 2012

AL SUFRIMIENTO

Es un craso error no reconocer que estoy sufriendo; creo que como parte de la vida, el sufrimiento, llega un momento en el que exige ser reconocido, lo digo yo que en 40 años he intentado de todo, mejor dicho lo he tratado todo, he ignorado el sufrimiento, lo he hecho más grande, lo he minimizado, lo he desdeñado, lo he alebrestado, lo he gritado, lo he callado, le he hecho altares, ritos y rituales y a veces hasta procesiones; le he puesto flores para adornarle, lo he extirpado, lo he escondido, me he avergonzado de él, lo he maquillado, lo he sepultado,  y ante todas estas tretas y estrategias,  el sufrimiento es.
Sufrimiento, esta no es una estrategia más, creyendo que así pasarás rápidamente, ni lo tomes como una declaración soberbia de que esto es lo correcto, es sólo que he tomado la determinación de vivirte y padecerte como tal, al igual que a la alegría, se recibe con brazos abiertos o como cuando me deleito con placer exacerbado a la nostalgia; es por eso y para eso que, lo reconozco: “estoy sufriendo y mucho”.
Por supuesto, me encantaría tener la entereza de María en el calvario o ya de perdida, la férrea determinación de Guido Orefice en la Vita è bella.
Pero no, no tengo ni la una ni la otra, no soy ni lo uno ni lo otro, nada heróico hay en mí, considero necesario aclarar que no me estoy tirando al suelo para que alguien me levante, a fin de cuentas como todo es cuestión de fe, y fe es lo que menos tengo a estas alturas, no creo que exista alguien que pueda levantarme y hasta eso, que estoy de pie; no he perdido la cordura por el dolor y he estado haciendo todo lo procedentemente razonable, así que nadie con empatía o sin ella puede acaso reprocharme que no le echo ganitas.
Tampoco es afán de escandalizar; ya que si le he fallado a la fe, sé que le he fallado a Dios y si le he fallado a Dios, me fallé a mí misma.
Y sin embargo, es precisamente en Dios que es amor, que me resguardo.






jueves, agosto 02, 2012

Sí he de confesar

He de decirles que ayer, precisamente ayer fue un día muy gris
Era como estar en medio de una tormenta
las penas se aglutinaron y las lágrimas ni se diga
estaban ahí de impropias sin ser llamadas y en horas de oficina
Tuve un amigo que me cuestionó
y empezó el llanto de nuevo.
Luego una llamada
que anunciaba un rayito de luz,
ese que vence la oscuridad; 

la vida misma manifestándose nueva
potente, radiante,
la vida con su matiz más hermoso,
más tierno, más conmovedor
y volví a llorar pero ahora de emoción,
de esa que recorre todas las fibras del cuerpo
y por lo mismo te contagia la vida misma.







¡Bienvenida a la familia hermosa nena!
Que Dios tenga para ti las mayores bendiciones
y te resguarde con su amor siempre.