viernes, abril 27, 2007

GRACIAS

Y coincidimos ese día
Muy pocas veces nos saludamos por el Messenger
Pero me gusta que cuando nos saludamos
Hablamos de cosas profundas y ciertas.
Pero ese día fue distinto
Porque coincidimos no nomás en saludo,
Ni en conversación,
Coincidimos en sentimiento;
“las dos estábamos tristes”
Creo sin haberla visto que incluso lloramos juntas
Y si no fue así yo lloré por las dos ;)
Y así, estando tan lejos
Y sólo unidas por esta pantalla
Estuvimos cerca para consolarnos;
Al menos y hablando por mí
De ella recibí un gran consuelo,
Y mi corazón puso a un lado la tristeza
Para abrir paso al agradecimiento;
Al agradecimiento de ser escuchada
Comprendida y apoyada
Como ella lo hizo.
Y de todo corazón espero
El día en que tengamos que celebrar
Porque en verdad ESTEMOS BIEN.
Para usar mi icono especial.

Con cariño para ti que apareces con (…) en mi msn.

Un abrazo




jueves, abril 19, 2007

LO QUE ME QUEDA




es muy poco


Tan sólo un nudo en el alma,
unas cuantas sonrisas grises,
un desalentado ímpetu

el recuerdo de mis adivinanzas,
mis días con preguntas
y mis noches sin respuestas.
Los cuentos verdaderos,
la falsa realidad
y haciendo un esfuerzo
podría cantar algo triste.
Me quedan letras agobiantes
y el llanto constante.
Un puñado de secretos guardados,
Mis antojos fríos,
unas manos vacías de caricias,
unos pies sin destino,
nada de noticias, ni sorpresas
y también me queda el azul en todas sus tonalidades...





...Y eso es tan poco


Porque el corazón no lo encuentro

martes, abril 10, 2007

UDS. DISCULPARAN

Pero estos días me he sentido rara
no alcanzo a percibir realmente que és,

ni siquiera sé cómo explicarlo,
ya que no es físico,
no es mental...
quizá sea espiritual, pero no lo sé,
sólo sé que me siento así como si no fuera yo,
así como desfasada
¿Alguna vez se han sentido así?

De cualquier modo saluditos a todos
y les dejo abrazos.

miércoles, marzo 21, 2007

Y ...

Y pensar que hay gente que no hace caso a sus inspiraciones,
y pensar que hay gente que no sonríe a propósito,
y pensar que hay gente que se reserva todo para no compartir,
y pensar que hay gente que sostiene sus mentiras hasta en el fin,
y pensar que hay gente que se rinde sin siquiera intentar luchar,
y pensar que hay gente que no canta nunca,
y pensar que hay de gente a gente,
tan gente que se olvidan de ser PERSONAS.

miércoles, marzo 14, 2007

REGRESO

Un mes sin mí

un mes vacío

un mes en el olvido.

Pero he vuelto;

he vuelto porque así lo quiero

porque extraño todo

porque este mes he sido sin ser,

he vivido sin vivir

y no quiero repetirlo.


miércoles, febrero 14, 2007

CELEBRANDO





Me gusta enormemente la idea de celebrar el mismo día, la AMISTAD como el aniversario de este BLOG, que a veces defino como si fuera la misma cosa.

A todos mi enorme gratitud por siempre dejar aquí un pedacito de su corazón, por com-par-tir-lo conmigo, logrando el milagro de juntar mis pedazos.

¡LOS QUIERO!

martes, febrero 06, 2007

VIVIR


"...seis meses después, Alejandra murió. La enterramos aquí, en San Miguel.
Yo no pude llorar, pero dejé de vivir...
...me pasaba el tiempo maldiciendo la vida...
...Los fines de semana los pasaba casi enteros en el cementerio junto a la tumba de Alejandra...
...Un sábado, llegué al cementerio y vi a mi tío Tacho sosteniendo una pala. Cuando me vio, comenzó a rascar la tierra. Yo me sorprendí; me dio la idea de un profanador de tumbas.
- ¿Qué hace tío? - le pregunté asustado.
Él no me respondió y siguió cavando.
- Tío - insistí -, ¿qué está haciendo?
- Su tumba Panchito - contestó con naturalidad.
- ¿Mi tumba? - me sorprendí - No lo entiendo.
- Mire Panchito - me dijo -, ahorita que yo termine de hacer este agujero, usted se mete en él y cierra bien los ojos para que yo le eche la tierra encima. Le voy a hacer un favor y también a todos nosotros.
- No lo comprendo - le dije.
- Le voy a explicar - enterró la pala y se recargó en ella -: Usted ha perdido las ganas de vivir, es decir, lo ha perdido todo, porque la vida es lo único que tenemos y que en verdad nos pertenece. Usted está presente sólo para sufrir y hacernos sufrir a los que lo queremos -me tomó de los hombros-; mire, Panchito: el vivir nos exige mucho más que respirar y comer. Es nuestro deber superar los obstáculos y seguir adelante. Comprendo su pena, pero usted no está solo, nos tiene a nosotros que lo queremos tanto... me tiene a mí que lo quiero como a un hijo...
Me abrazó y lloramos. Por primera vez di rienda suelta a ese llanto que oprimía mi alma. Después de un rato, ya tranquilos, nos alejamos de allí. Me despedí de Alejandra pensando en no regresar. No tenía para qué; a ella me la llevaba, para siempre, en el corazón.
Donde habitan los ángeles
Claudia Celis

jueves, febrero 01, 2007