No sé por qué cada año entre el mes de junio a julio me pasan muchas cosas
tantas que no sé como acomodarlas aquí adentro y entonces me aturdo...
tantas que no sé como acomodarlas aquí adentro y entonces me aturdo...
Desde hace una semana he estado queriendo escribir, mucho de lo que escribiré ahora.
Las dos últimas semanas, sin afán de caer en dramatismo, pero me las pasé muy aburrida, en el aspecto que casi todas mis amiga salieron de vacaciones, cada una por su rumbo, entonces yo me la pasé encerrada en mi casa, impávida, y me di cuenta de cuanto las quiero, las extrañé demasiado; Una amiga se fue a las Vegas con toda su familia que ya es casi la mía, otras a Tijuana, otra a Reynosa, otra a Tucson, pero todas para el domingo este que pasó, recalaron, bendito Dios con bien.

El sábado 21 de julio tenía invitación que me ilusionaba mucho, fue una fiesta, con albercada y clases de salsa incluídas, quiero mucho a la cumpleañera, porque ella ha tenido a bien a proporcionarme su confianza, pese a que sé que es muy cautelosa, y la respeto y me sentí muy mal al grado de deprimida al no poder ir, debido a que me bajó la presión y me sentí muy mal, incluso ese día a partir de las 3 de la tarde tuve que recostarme y ya no me levanté hasta otro día a las 12 m.d. (nunca, nunca había dormido tanto, ni en mis peores desvelos). Lo siento Feli, siento mucho no haber podido disfrutar contigo, y reír, cantar y bailar .

Ayer y hoy ha sido un día triste... pero hoy me siento más porque como que apenas estoy captando en todo lo que significa que te fuiste primo, y ya no volveré a verte, ni a reírme de todas tus ocurrencias y de tus bromas y de como te carcajeabas cuando te funcionaban, y de tu siempre sonrisa fácil y de estar siempre de buen humor contagiándonos. Que ya dejaste de sufrir me da un poco de consuelo, descansa en paz primo.