miércoles, agosto 15, 2007

SI TÚ ME PIDIERAS UN CONSEJO HOY.

Mi consejo sería "déjate querer"...
Es decir, muchas veces por estúpido orgullo
que es más bien un orgullo mal entendido,
otras veces por un afán de no mostrarnos débiles ante los demás
o de que no nos sepan vulnerables,
pensando que así estamos a salvo de los ataques,
entonces si alguien nos prodiga cariño
no lo aceptamos con los brazos abiertos,
al contrario nos ponemos rejegos,
hoscos, fríos o indiferentes.
Y no dejamos llegar ese momentito de calor humano
que quiere atravesarnos el corazón.
Tampoco quiero decir que caigamos en el otro extremo
de aprovecharnos del cariño que nos prodigan
para fines meramente egoístas.
Sólo me refiero a eso: "a dejarse querer, a dejarse apapachar,
a sentir el cariño que se nos muestra
a agradecerlo, a dejar que el corazón tiemble de alegría,
sonría con los detalles amorosos,
que sea dichoso,
dejemos que el corazón se sienta amado.



Esto lo vengo reflexionando desde hace un año
empezó con el cariño de una amistad relativamente nueva
y culminó el aprendizaje con el cariño
de un amigo de antaño
recientemente vuelto a encontrar en el camino
y del que antes, nunca me dejé querer.
¡Gracias a los dos y gracias al cariño que vendrá!

2 comentarios:

∂Væ ƒæNiX™ dijo...

Las reflexiones nos ayudan a encontrar más sentido a tantas cosas a la vez... saludos!

KLARA PINTO dijo...

DEBEMOS dejarnos querer de todo aquel quiera hacerlo